martes, 9 de octubre de 2012

Y en ese momento sé que esas palabras tan esperadas, llegaron. Entraste directamente hacia el primer hueco libre de mi corazón. 'He pensado tanto en ti'. Entraron por mis ojos y al ser captadas por mi cerebro desde la pantalla, dichas palabras se colaron hasta mi mismísimo alma.

lunes, 8 de octubre de 2012

Hoy me he despertado pensando en ti., Llevo demasiado tiempo viendo en tu sonrisa lo que jamás conseguí ver en ninguna. Me llenas sin ni si quiera hablarme. "Hola". Enter.

Ni yo puedo entenderlo.

Todo cambia, nada muere. Ha llegado un punto en el que ni yo sé cómo estoy. Ni cómo me encuentro. Ni qué es por lo que todas las mañanas me bajo de la cama no el pie derecho. Ni qué decir cuando me preguntan '¿qué tal?'. Ni qué sentir cuando me sonríes. Ha llegado un momento en el que mi cabeza ha entrado en un caos. En un lío de millones de imágenes, números, letras, fechas, que luchan por ganar el mayor tiempo posible de ocupación en mis sueños. Es el momento en el que si hubiese que correr hasta llegar a un punto en el que sólo un puñado de personas se salvasen, mis extremidades inferiores no responderían. El momento en el que la razón y el corazón no dejan la batalla en tablas. Siempre quieren más y más, y más. Hasta que un día alguno de los dos abandone, y, o mi corazón acabará roto, o la idea de pensar que por coherencia perdí lo que más quería me ametrallará. Ha llegado el momento en el que me siento como si el cuchillo estuviese rozando las venas. Como si el sudor estuviese llegando a su fin y las lágrimas cayesen sin saber a dónde van. Siento que me estoy consumiendo poco a poco, lentamente. Y qué quieres que te diga, no tengo claro qué haré mañana por la tarde, ni que comí antes de ayer pero lo que sí que tengo claro, es que prefiero apagarme a consumirme lentamente.

jueves, 9 de agosto de 2012

"Love is touch, touch is love".

Nos hacen creer que en toda vida hay alguien que la complementa. Alguien que está hecho para otra persona. Y todos tenemos esa "media naranja" prometida. Dicen que unos la encuentran y otros no. Nos hacen vivir toda la vida condenados a encontrar a alguien semejante, alguien que tenga los mismos pensamientos que nosotros, y, que por si fuera poco, nos quiera y nos respete. Nos obligan desde pequeños a meternos en la cabeza que hay que encontrar a esa media naranja. Nos oprimen del resto. Y yo pienso, quizá una persona que piense completa y enteramente igual que nosotros no es la mejor persona para compartir nuestra vida. Quizá la persona adecuada es aquella que a pesar de tener otros gustos nos aprecia, nos respeta y nos enseña otras maneras de ver esto, que poca gente hace pero que todos dicen, llamado vida, y la vida está para vivirla, sin pensar en lo demás.

sábado, 14 de julio de 2012

Llorar ya no sirve.

Auriculares. Música alta. Muy alta. Más alta. Pero nada. No puedes conseguir evadirte. Tus pensamientos, cuánto más alta suena la música, más chillan. Y cierras los ojos. Y por un segundo, crees que podrás dejar de pensarlo, pero de repente millones de recuerdos pasan por delante de tus ojos, aún cerrados, una sucesión de recuerdos plasmados en papel, una película de momentos, de colores, de sabores, de olores, pasa por tu mente. Y respiras muy fuerte, tan fuerte que cuando quieres dejar el aire, cuesta. Abres lo ojos, pero, inevitablemente una gota dulce y vergonzosa, baja lentamente rozando tu piel, tus mejillas aún rojas, y notas la dulzura, el frío de esa gota que acaricia tu piel, fina y suave. Y produce en ti, un escalofrío. Estremeces. Sientes que por un segundo te haces muy pequeña, casi imperceptible, sientes que dejas de existir. Mueves tu pelo, restriegas tus puños cerrados por tus ojos con delicadeza. Efectivamente, llevas dormida dos horas. Te incorporas. Notas tus mejillas secas, las lágrimas habían dejado marca. Lo piensas por última vez, y notas que vuelve esa película de recuerdos. Pero ya no duele. Ya no hace daño. Y ahí, sólo ahí, sabes que así tiene que quedar. Sin darle más vueltas comprendes, que si así es, así debe ser.