domingo, 29 de abril de 2012

Life is life.

Un camino. Eso es la vida. Un camino.
Sabes que vas a tener a alguien al final, sabes que habrá muchas personas en él, de las que en pocas podrás confiar, sabes que habrá millones a las que no querrás recordar, sabes que habrá pocas por las que merecería la pena dar tu vida, sabes que si encuentras cualquier cosa en éste suelo, te pararás lo observarás y si merece la pena, pasarás tiempo con él, si no es válido de tu tiempo, lo dejarás tirado, sabes que si hay cualquier bache, intentarás evitarlo, quizá rodearlo. Como en la vida. 
Sabes que todo tiene una razón por la que ocurre. Sabes que si estás en ese sitio, en ese momento a esa hora, en ese lugar del mundo es porque es ahí donde debes estar.
Confío en que tu sitio es conmigo.
Confío en que sé hacerte feliz.
Sé que puedo esperarte.
Y lo haré.
Que pase lo que tenga que pasar durante todo el trayecto siempre y cuando sepa que tú vas a estar esperándome al final, con tus brazos abiertos, diciéndome que todo ha valido la pena.
Lucharé. Por ti. Por mí. Por nosotros al final.



miércoles, 25 de abril de 2012

Te quiero y, que le jodan a lo demás.

Empiezo a sospechar que te quiero cuando cada noche pienso en ti antes de dormir, cuando no puedo parar de recordar el color de tus labios, cuando recuerdo tu pelo y un estremecedor suspiro recorre mis pulmones, cuando cada pequeño gesto me recuerda a ti, cuando me puedo pasar horas recordando lo suave que está tu piel, cuando cada segundo pienso en que ya lo he vivido contigo, cuando cada minuto que pasa siento que desperdicio el tiempo sin estar contigo. Es simple, sabes que quieres a alguien cuando le echas de menos todos los momentos que no pasa contigo. Solo ten claro que nunca he dejado de quererte. Ahora lo tengo más claro que nunca. Que le jodan a la distancia, yo te quiero a ti aquí y en la otra parte del mundo. Reafirmo que si quieres, puedes, que si tienes miedo, primero tienes que intentarlo.



PD: te quiero. 

Pienso seguir intentándolo.

"No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes", jamás pensé que pudiera tener tanta razón. No lo valoras, piensas que no lo perderás que siempre será así. A veces lo obvio varía. Demasiado pronto para decirlo pero te echo de menos. Es difícil pensar que ya no puedo contar contigo, que ya no estás a mi lado, diciéndome qué necesito en cada momento, ayudándome a decidir cada paso que dar, dándome tus abrazos cuando más los necesito, regalándome cada tontería, necesito tu compañía. No me importa arrastrarme, en mi trayectoria ya hay demasiados borrones, por uno más no pasa nada. Y si tengo que hacerlo lo hago, sí, lo admito, lo siento. Quisiera hacerlo todo bien, ser perfecta para todo, tener mil millones de virtudes y pocos defectos pero por desgracia es totalmente al revés. Todo lo que toco lo estropeo, soy absolutamente idiota a la hora de comportarme como una buena compañera de viaje, e incontables defectos me definen, pero sé que me quisiste así, con cada cosa que hay, y me aceptaste así, solo una cosa, ¿podrías volver a hacerlo? 

En nuestra historia de dos, solo juega un corazón.

Hay cosas que nunca se olvidan. Lo llevo pensando mucho tiempo, quizá nunca te he olvidado. Quizá me mentí a mí misma. Nada es diferente. Nunca pasó nada para que dejara de serlo. Pensándolo bien, nunca dejé de hacerlo. Es simple, nunca he dejado de pensar en ti y sonreír. Me miento cuando pienso que al verte no he sentido lo mismo. Miento si digo que ya no siento nada. Tengo miedo a volver a sufrir todo de nuevo. Pero es así, he estado, y sigo enamorada de ti. Es así. ¿Lo asumo? Tengo dos opciones, hacerlo o no pensarlo. Esconderlo y no pensarlo, dejarlo en el último rincón de mi mente, dejarlo sin tocar. Puedo pensar que jamás dejé de hacerlo, que te quiero como lo he hecho todo este tiempo. Necesito un término medio, no puedo seguir llorando por ti, pero, ¿acaso tú eliges de quién te enamoras?

martes, 24 de abril de 2012

Thanks for the memories.

Y parece que se acabó. Todo. Aquí y ahora. Extraño, ¿verdad? Todo lo que tanto nos costó construir poco a poco, ladrillo a ladrillo, día a día, abrazo a abrazo, parece que se acaba aquí. Duele mucho para qué mentir. Duele mucho ver como todo se deshace, todo eso que un día decidimos comenzar a solidificar. Es un dolor que te hace cerrar los ojos y pensar en todo aquello expulsar la primera lágrima, un dolor que te extremece, quizá un sentimiento de culpa, pero no solo por tu parte, fue por los dos extremos. Confías en que todo volverá a lo de siempre, a la normalidad pero cada vez más empiezas a plantearte por qué siempre es igual, por qué siempre pasa lo mismo, pasar de la felicidad extrema a la desgana, a la apatía, no lo entiendo. Te preguntarás por qué siempre soy yo la que lo hago mal, la que lo empieza a hacer mal, pero no es así, es diferente, no es que siempre lo haga mal yo o que tú siempre te enfades, simplemente es lo contrario, que yo nunca me enfado. No sé si quiero parar esto, no sé si quiero volver a empezar este círculo vicioso que siempre comienza de nuevo. Me gustaría no tener historia, como si todo comenzase de nuevo, como si hubiese oportunidad de olvidar todo lo hecho mal y empezar a recordar muchos capítulos realmente bonitos. Solo quiero que todo salga bien, pero si esto realmente es un adiós solo te digo, buena suerte, gracias por lo vivido.

lunes, 23 de abril de 2012

Sientes impotencia y a la vez pánico y miedo.

Es un extraño vacío. Pero no de ausencia, o tal vez sí. Es un escalofrío no agradable, es un dolor en el pecho, parece como si agonizases. Puede que me sienta sola. Sí, seguramente sea eso. Es una opresión en el corazón y de repente sientes como si todo se rompiese en pedazos, todo se hace muy grande o tal vez tú muy pequeña, sientes como si todo te superase. Te apoyas a una pared, cierras los ojos y solo quieres dejarte caer, chocar contra el suelo y terminar en un sueño que dure horas. Quieres que todo vuelva a empezar, quizá quieras la oportunidad para volver a comenzar todo de nuevo, desde la primera gota, desde el primer beso, desde el primer abrazo, desde el primer saludo. Te sientes muy vulnerable, muy frágil, y sientes como desvanece. Empiezas a ver borroso y solo quieres que acabe. O vuelva a empezar. Sientes que en el camino a pesar de ir muy acompañada te sientes muy sola, como si nadie llenase el vacío que otras personas van dejando. Sientes miedo, no quieres ser así, no quieres estar sola pero no puedes evitar sentir como si a nadie le importases. Quizá sea un punto de vista erróneo pero no puedes sacar esa idea que te atemoriza, de la cabeza. Sola. Esa es la palabra. Te sientes, sola.

domingo, 22 de abril de 2012

Siempre, hazlo siempre.

Abrázame hasta que duela. Bésame hasta que canse. Dime que me quieres hasta que duela mi cabeza. Hazme feliz hasta que agote mis ganas de vivir. 

Sé que puedo esperarte.

Mis sienes aguantan el gran peso que llevan. Y  mis piernas ya cansadas andan con desgana, con desasosiego. Cansadas de correr por la arena. Caigo, una mezcla entre caer y dejarse tirar. Sientes como el sol se clava en tu espalda, absorbe cada rayo como si fuese el último. Notas como tu brazo roza su piel semimojada, su brazo pegado al tuyo. Apoyada sobre la arena, notas como está caliente, notas cada grano de arena. Abres los ojos lentamente y puedes verle ahí, mirándote, observando cada imperfección de tu cara, cada peca de tu nariz, cada poro de tu piel. Sonríe, y otro escalofrío recorre tu cuerpo. Notas como cada vez quema más y más toda tu piel. Mueves el brazo, y vuelves a rozar su piel. Pequeñas muecas hacen una sonrisa en mi cara. Miles de gotitas saladas y transparentes se evaporan por segundo. Se acerca aún más, casi puedes sentir el latir de su corazón. Va bastante rápido. No son nervios. Ambos estamos infinitamente tranquilos. Se acerca todavía más, casi encima tuyo y después de una sonrisa acerca sus labios a tu oído, oyes algo, solo una palabra. Gracias.

Quiero mirar tus ojos del color de la CocaCola.

Me muero de ganas de tí. Y si hay que esperar yo espero, no me importa. ¿Nunca te han dicho que si merece la pena hay que esperar? Pues a mí sí. Me han enseñado a no rendirme, a pesar de todas y cada una de las dificultades. Prefiero esperar. Siempre que sepa que vas a estar ahí al final, esperando también, siempre que merezca la pena, siempre que sepa que en un par de meses volveré a verte. No me importa lo demás, sé esperar, sé ser paciente cuando algo me motiva. Sé saber conter mis ganas de abrazar hasta que vuelva a verte y consumir todas mis ganas acumuladas. 
Quiero ser la grandeza de tu vida. Quiero hacerte feliz, quiero volver a ver esa preciosa sonrisa que tienes, quiero saber que es en mí en quien piensas cada noche antes de dormir. Quiero verte muchos días, calmar mis ansias de verte. Quiero besar tus labios cuando lo necesites y abrazarte cuando tengas miedo. Quiero ayudarte a ser feliz, quiero animarte y decirte que puedes con todo. Sé que puedo hacerlo. ¿Quieres continuar? Yo te espero.