martes, 1 de mayo de 2012

Treinta y cuatro meses enamorada.

Disfrutaba pensando que te había olvidado. Que ya nada era igual. Que lo había conseguido. Ya no eras nada para mí. ¿Y? Volví a sentir algo. Algo, digo. Todo. Volviste a romper todos mis esquemas, como cada vez anterior. Volví a sentir todas esas millones de pequeñas mariposas en mi estómago cuando sonreías por mí. Volví a derretirme cuando veía tus dientes mordiendo tu fino y rosado labio. Supongo que no puedo. Que eres superior a mí y a mis fuerzas. Supongo que esto se llama amor. Supongo que estoy enamorada. Y que eso no se olvida así como así. Y ahora toca aguantar como siempre. Esperar a volver a verte. A volver a llorar cada noche. Solo quiero decirte algo, eres lo más importante de mi vida, aunque no me sienta orgullosa de ello.
PD: te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario