| Ser feliz a su lado, solo por el mero hecho de estarlo. |
viernes, 27 de enero de 2012
Una sonrisa dibujada.
Sientes, que por fin todo te sale bien, por fin tu vida vuelve a coger forma, vuelves a sonreír sin motivo alguno, ya no fuerzas las sonrisas, por fin tienes a alguien a tu lado que te apoya en lo malo y hace especial lo que ya es bueno. Tus labios vuelven a besar, vuelves a sentir esas cosquillas, esas mariposas en el estómago cada vez que estás cerca de él, pero sobre todo vuelves a sentirte feliz, esa sensación que ya hacía mucho tiempo que no sentías, y vuelves a sacar del cajón olvidado las lágrimas de alegría, los sentimientos de felicidad y los suspiros tras reír muy seguidamente. Es simple, vuelves a recobrar las ganas de luchar, las ganas de sonreír día a día, las ganas de dejar de llorar, las ganas de gritar, de chillar, de volar, de escapar, de tenerle entre tus brazos, y solo él, una persona de las millones que existen te devuelve las ganas de ser feliz, también conocida como felicidad.
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